"Si Toio, como no tenemos una casa tan grande vas a tener que compartirlo con el bebé que está viniendo.
Pero no hay que preocuparse, hasta abril del año que viene no llega.
Además es lindo poder compartir. Eso quiere decir que vos le podés prestar tus cosas. Mientras sea chiquitito, le podés dar para que juegue los juguetes que ya no usás, porque ya estás más grande.
Y cuando crezca un poco, podrán jugar juntos los dos y divertirse un montón. Espero que se lleven bien y puedan tener muchos amigos, para que siempre puedan compartir y ayudarse entre ustedes.
De a poquito vas a ir entendiendo eso, y mamá y papá te vamos a ayudar para que sea más fácil.
Lo importante es que sepas que te queremos un montón."
Wednesday, August 30, 2006
Primeros pasos
El 19 de agosto, le compramos a Toio un "aparato para que camine". No es un andador, sino una especie de changuito sin canasto, o sea, 4 ruedas con un frente con juguetes y una manija (ni idea cómo se llama ni cómo describirlo).
Es como uno que hay en la guardería (yo ni enterado).
¿Para qué lo compré?
A los pocos días, se mandó unos primeros pasitos: entre la seño y Mane, y después, entre Mane y yo.
Mientras jugaba con el aparato en lo de abuelita, Remedios se lo sacó, y él se quedó paradito con cara de circunstancia (inmediatamente fuimos al rescate, of course).
Tiemblan los libros de las bibliotecas
Toio va por todo el departamento, agarrado de lo que encuentra: sillas, sillones, mesas, estantes y, sobre todo, los libros.
Parece que lo de la lectura es genético, porque cada vez que puede, le arremete a los estantes tratando de sacar algún libro. Afortunadamente la falta de espacio que hace que los libros están a presión en las estanterías no deja que los saque (aunque cada tanto lo veo leyendo Le Thomisme de E. Gilson).
En fin, se acerca el añito y ya en cualquier momento empieza a caminar.
Es como uno que hay en la guardería (yo ni enterado).
¿Para qué lo compré?
A los pocos días, se mandó unos primeros pasitos: entre la seño y Mane, y después, entre Mane y yo.
Mientras jugaba con el aparato en lo de abuelita, Remedios se lo sacó, y él se quedó paradito con cara de circunstancia (inmediatamente fuimos al rescate, of course).
Tiemblan los libros de las bibliotecas
Toio va por todo el departamento, agarrado de lo que encuentra: sillas, sillones, mesas, estantes y, sobre todo, los libros.
Parece que lo de la lectura es genético, porque cada vez que puede, le arremete a los estantes tratando de sacar algún libro. Afortunadamente la falta de espacio que hace que los libros están a presión en las estanterías no deja que los saque (aunque cada tanto lo veo leyendo Le Thomisme de E. Gilson).
En fin, se acerca el añito y ya en cualquier momento empieza a caminar.
Atrasadísimos
Hace mucho que no escribo.
Tenemos un montón de fotos del viaje a Bolivia, especialmente de Toio con su tía Loli, pero todavía no las traje para subirlas al blog.
En cuanto las traiga, podrán ver lo lindo que es Bolivia y todo lo que jugó José A. con su tía.
Hasta entonces, tendrán que esperar.
Tenemos un montón de fotos del viaje a Bolivia, especialmente de Toio con su tía Loli, pero todavía no las traje para subirlas al blog.
En cuanto las traiga, podrán ver lo lindo que es Bolivia y todo lo que jugó José A. con su tía.
Hasta entonces, tendrán que esperar.
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